viernes, 20 de enero de 2012
TEMA DIFICIL....
La parte siguiente de nuestra historia no es agradable, pero pienso que es un tema espinoso que es mejor tratar con franqueza, objetividad y sobre todo, situarnos mentalmente en la época y las circunstancias de la misma. Descubrí que tuvimos esclavos cuando tenía alrededor de 12 años por unos comentarios durante una visita a la familia en Valera y años más tarde me lo corroboró mi mamá.
ESCLAVOS, si eso mismo, muchos esclavos en muchas haciendas....
En el Año del Señor 1564 llegó a Borburata el Almirante inglés John Hawkins, con 400 pobres criaturas traídas de África para venderlas. Triste verdad. Es fácil imaginar que para ese momento habían pasado unos años desde la llegada de Fabián de Salinas, que ya tendría muchas tierras y poca gente para trabajarlas. Con los indios no podría contar mucho, primero porque creo que debían quedar pocos a estas alturas y segundo porque su sistema de vida no podría cuadrar jamás con la agricultura europea e imagino Fabián tampoco debía de estar muy enterado porque la nobleza no trabajaba la tierra para eso tenían bastantes trabajadores que a pesar de ser blanquitos también los trataban como negritos. No me voy a adentrar en las costumbres de los indios pero agricultores, lo que se llama agricultores, no lo son!!!!
Por esta causa y quizás otras se instituyó la esclavitud en Los Andes y duró hasta ser abolida en Venezuela en 1854. Así que por generaciones los esclavos trabajaron las tierras familiares y las de las otras familias fundadoras de los estados andinos, que llegaron a lo mejor pensando que iban a instaurar sus costumbres europeas pero que nunca imaginaron que el cambio de sus vidas sería radical y que ellos provocarían el nacimiento de nuestra espectacular idiosincrasia venezolana.
A muchos de ustedes querida familia, les debe parecer esto un horror. Siempre he pensado que la esclavitud fue una práctica aborrecible pero necesaria en una época en que el continente americano se estaba levantando. América surgió del esfuerzo de los blanquitos con la inmensa ayuda del sacrificio de los negritos. Eso es claro como el agua y como quizás diría le Vicomte de Vethencourt ´´c’est un fait acompli!´´ es un hecho y punto!
Por último en lo que se refiere a este asunto; he analizado bastante nuestra forma de actuar (la de nuestra familia), la de entonces y la de ahora, y por ello, creo firmemente que entre esclavos y amos se formó una fuerte unión que permitió que en Los Andes venezolanos nacieran y florecieran seres tan inteligentes y sobre todo muy fuera de serie; a la historia de Venezuela me remito.
Pasaron los años, las familias Salinas y Vetencourt aumentaron, progresaron, se instituyeron como familias importantes de la región y por ende, se convirtieron en la fuente de estas historias tan queridas que paso a contar con mucho amor, sin mucha objetividad, con una buena pizca de fantasía e imaginación y sin ningún orden…...........................
El punto de partida para mí, no sé para los demás miembros de la familia, es el año 1909, año en que nace en Valera, Estado Trujillo, mi mamá, Rosario Salinas Vetencourt, la depositaria de cuentos e historias que avivaron mi imaginación, el ser más importante en mi vida, a quien le debo todo lo que soy, mi mejor amiga, quien me brindó siempre su apoyo incondicional en momentos difíciles y a quien añoro todos los días, a quien espero ver de primerita cuando me vaya porque sé que me estará esperando para recibirme y podré entonces volver a ver esos preciosos ojos verdes y oír esas carcajadas que fueron su sello.
Continuará……………
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Así son las cosas...
ResponderEliminarSi, por desgracia pero ni modo, es historia.
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